10 previsiones que hoy dan miedo

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“Distopía” es un término habitualmente utilizado para describir las ficciones que predicen sociedades futuras totalitarias y degeneradas. Aunque no está incluido en el diccionario de la Real Academia de la Lengua podríamos decir que el término es el antónimo perfecto de la palabra “utopía”.
La estela de estas obras comenzó hace poco más de un siglo con novelas como “El talón de hierro”, de Jack London (1908), y ha ido ganando peso y relevancia a fuerza de hechos reales que nos retrotraen a muchos pasajes de este sub-género. Las sociedades “distópicas” son hoy un tema habitual en la novela, el ensayo, el cómic o el cine. Quizá la distopías más populares actualmente sean V de Vendetta o The Matrix, un futuro en que las máquinas han esclavizado a los seres humanos hasta el extremo.

Es innegable que hoy, al revisar muchas de las obras distópicas más aclamadas (no siempre por ello las más populares), podemos encontrar referencias que realmente ponen los pelos de punta por lo “proféticas” y acertadas que pueden llegar a ser. Echemos un vistazo a 10 ejemplos especialmente destacables, del más antiguo al más moderno… 

10

Jack London en El talón de hierro (año 1908), describe una sociedad donde el capitalismo industrial-colonial norteamericano consigue perpetuarse mucho más allá del siglo veinte. Veamos algunos fragmentos que hablan sobre los estratos sociales de ese totalitarismo inamovible:

Cita:
“La función de los abogados de corporaciones era la de servir por métodos desleales los instintos rapaces de esas asociaciones. […] Otra institución que había adquirido forma y que funcionaba perfectamente era la de los Mercenarios […] constituían una raza aparte: habitaban ciudades para ellos, administradas por un gobierno virtualmente autónomo y gozaban de muchísimos privilegios. Eran ellos los que consumían una gran parte del molesto excedente de riqueza. Perdieron todo contacto de simpatía con el resto del pueblo y desarrollaron una conciencia y una moral de clase aparte. […] De la inconsistencia e incoherencia morales del capitalismo, los oligarcas surgieron con una ética nueva, coherente y definida, tajante y rígida como el acero, al mismo tiempo la más absurda y la menos científica que la más poderosa que hubiese tenido jamás una clase de tiranos. Los oligarcas tenían fe en su moral, aunque ésta estuviese desmentida por la biología y la evolución; gracias a esta fe han podido contener durante tres siglos la ola potente del progreso humano.”

9

Inspirada en la opresión ejercida por el realismo soviético, Nosotros, de Yevgeni Zamiatin (año 1921) describe un mundo de edificios completamente transparentes sin privacidad ni individualismo, una humanidad regida bajo un único imperio, que nunca parece equivocarse y que extiende sus perfectas “matemáticas sociales” a cualquier precio. El devenir histórico y la cercanía de un posible conflicto internacional en Siria han conseguido que esa estrategia imperialista recuerde hoy más al capitalismo americano:

Cita:
“Vuestra misión es la de someter al bendito yugo de la razón todos aquellos seres desconocidos que pueblen los demás planetas y que tal vez se encuentren en el incivil estado de la libertad. Y si estos seres no comprendieran por las buenas que les aportamos una dicha matemáticamente perfecta, deberemos y debemos obligarlos a esta vida feliz. […] Enderezaremos esta línea torcida, bárbara, convirtiéndola en tangente, en asíntota. Pues la línea del Estado único es la recta. La recta magnífica, sublime, sabia, la más sabia de todas las líneas.”

 

8

Un mundo feliz, de Aldous Huxley (año 1932). Sobre la información y educación limitadas y el control social por medio de la propaganda (adelantándose a la mismísima Alemania nazi, pionera en su aplicación):

Cita:
“62.400 repeticiones hacen una verdad.”

7

1984 de George Orwell (año 1949), no es como mucha gente cree una simple novela anticomunista… En realidad, la que podría considerarse la novela distópica por excelencia, es mucho más que eso: está inspirada en el totalitarismo latente en todos los países enfrentados durante la Segunda Guerra Mundial (incluidas las democracias). De hecho el protagonista (Wiston) vive en Inglaterra, que en la obra serían los límites del futuro bloque occidental (Oceanía). Bloque cuyo sistema (“Ingsoc”) se asemeja mucho a la China “comunista” actual, vendiendo a sus ciudadanos un pretendido socialismo que no tiene nada de socialista:

Cita:
“Nada hay que temer de los proletarios. Dejados aparte, continuarán, de generación en generación y de siglo en siglo, trabajando, procreando y muriendo, no sólo sin sentir impulsos de rebelarse, sino sin la facultad de comprender que el mundo podría ser diferente de lo que es.”

6

Fahrenheit 451, de Ray Bradbury (año 1953) ya vaticinaba el control mediático y cultural actual cuando en España tener un televisor todavía era un lujo a la altura de muy pocos:

Cita:
“El televisor es ‘real’. Es inmediato, tiene dimensión. Te dice lo que debes pensar y te lo dice a gritos. Ha de tener razón. Parece tenerla. […] Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letras de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de Estado. Atibórralos de datos no combustibles, lánzales encima tantos ‘hechos’ que se sientan abrumados. Entonces tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices. No les des Filosofía o Sociología para que empiecen a atar cabos. Por ese camino, se encuentra la melancolía […] Más deportes para todos, espíritu de grupo, diversión, y no hay necesidad de pensar, ¿eh?”.

5

El genio de la ciencia ficción (recientemente fallecido) Frederik Pohl y Cyril M. Kornbluth describían en el año 1953, en su obra Los mercaderes del espacio, un resumen de la “cárcel” laboral y económica de un futuro capitalismo intergaláctico:

Cita:
“El truco del contrato de trabajo estaba claro. No sales nunca de deudas. Los créditos fáciles forman parte del sistema y había estímulos suficientes para forzarte a emplearlos”

4

La única distopía de la lista que originalmente es una película. THX-1138, de George Lucas (año 1969). Lucas (sí, Lucas, ¿quién lo diría hoy, eh?) narró en su juventud un futuro capitalismo extremo que mezcla sus principios de mercado como una religión:

Cita:
“Eres un verdadero creyente. El estado te bendice. Las masas te bendicen. Eres obra de la divinidad creada a imagen del hombre. Por las masas, para las masas. Demos gracias por tener comercio. Compra, compra más. Compra… y sé feliz.”

3

Johnny Mnemonic, del célebre William Gibson (año 1981) fue un relato antes de ser protagonizado en la gran pantalla por Keanu Reeves. En lo que se refiere la temática de los datos contiene pasajes completamente visionarios y que resultan escalofriantes en estos tiempos de PRISM:

Cita:
“Somos una economía de información. Te lo enseñan en la escuela.Lo que no te dicen es que es imposible moverse, vivir, actuar a cualquier nivel sin dejar huellas, pedacitos, fragmentos de información en apariencia insignificantes. Fragmentos que pueden ser recuperados, amplificados…”

2

Snow Crash, de Neal Stephenson (año 1992) se desarrolla durante un supuesto siglo XXIII en los antiguos Estados Unidos, que ahora son un enclave anarcocapitalista de corporaciones y gangsters. Un sistema donde priman las actitudes y soluciones más puramente mafiosas… y que bien podrían describir la política actual de nuestro país:

Cita:
“Lo importante es, Hiro, que tienes que entender el estilo de la mafia. Y el estilo de la mafia es que perseguimos metas más grandes bajo el disfraz de las relaciones personales. […] Así es como podemos evitar la trampa auto-perpetúa de la ideología. La ideología es un virus. Por eso, conseguir que esa chica vuelva es más que simplemente tener a una chica de vuelta. Es la manifestación concreta de un objetivo político abstracto. Y a nosotros nos gusta lo concreto. -¿Verdad, Vic?”

1

Leyes de Mercado, de Richard Morgan (año 2004) describe un decadente 2049 inmerso en un capitalismo global desatado, cruento y despiadado. Lo difícil para muchos (quizá incluso para el autor) era creer que semejantes descripciones acabasen siendo contemporáneas. Escrito no mucho antes de la crisis internacional, hoy es puro deja-vu:

Cita:
“A fin de cuentas, tampoco era tan complicado: recortar la sanidad pública y el gasto del sistema educativo, abrirse al flujo internacional de capitales, dinamitar limitaciones locales en los sectores laboral y jurídico, mentir sobre el resultado y conseguir que los militares del país en cuestión aplastaran las protestas.”
de aquí:

Créditos para: http://yahel.wordpress.com/2013/12/12/10-previsiones-que-hoy-dan-miedo/ 

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