Diez cosas que debes aprender antes de participar en un blog de divulgación científica

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Aquí va una serie de conceptos que deberías aprender para que no dejes esos comentarios que a veces perpetras en los blog de divulgación científica que visitas. Con estos comentarios, además de demostrar que jamás has manifestado interés por la ciencia, sólo conseguirás irritar a los administradores que te podrían catalogar de troll y no dejarte participar más.

1. El concepto de Tierra plana es muy antiguo. No insistas en que el concepto de Tierra plana desaparece con los viajes de Colón y con que hasta entonces todos creían (incluso los científicos) que la Tierra era plana. Eso no es correcto, se sabía que la Tierra era esférica desde mucho antes, como mínimo desde los tiempos de Eratóstenes (alrededor del año 300 a.C.). Y digo esférica, que no redonda (como dice la Biblia), ya que un círculo es redondo y plano. Este concepto de esfera quedó olvidado en Occidente cuando, por luchas intestinas entre diferentes facciones religiosas, hicieron desaparecer mucha valiosa información científica.

2. Galileo no murió quemado y presentó ideas basadas en observaciones experimentales. Que Galileo lo pasó mal, no hay duda, pero por favor antes de quemarlo lee un poco acerca de su vida y su obra. Y leyendo su obra verás que el “combate” que se estableció fue el de las ideas construidas a partir de observaciones experimentales contra los dogmas basados en creencias mitológicas. No es un debate entre creencias.

3. La mecánica cuántica es compleja y poco intuitiva, pero no lo explica todo. El entendimiento de la mecánica cuántica nos dice que no podemos fiarnos para comprender el funcionamiento del universo ya que, ¿a qué sentido apelamos para entender la teoría de supercuerdas, o los espacios de más de 3 dimensiones? Pero el hecho de sea poco intuitiva no significa que es un saco que sirva de coartada a cualquier ocurrencia que se te ocurra. La cosa no va en la dirección: “se me ha ocurrido algo y baso su comportamiento anormal en la mecánica cuántica”; las cosas operan de otra forma, es la propia mecánica cuántica la que establece qué puede ser cierto y qué no.

4. Somos energía, pero eso no significa que cualquier fuente de energía sirva para curar enfermedades. Lo que está claro es que somos materia, y la materia es una de las maneras de manifestarse de la energía. Pero de ahí a decir que cualquier energía (magnética, cinética, nuclear, etc) puede sanar nuestro cuerpo hay un mundo. Es como decir que cualquier trozo de madera va a sanar un árbol enfermo porque el árbol es madera. Una ocurrencia más sin ningún sentido.

5. La ciencia ha avanzado mucho y queda mucho por descubrir, pero eso no significa que no sepamos nada. No sé si alcanzas a ver la diferencia. Parece que a algunos os produce una gran ansiedad el hecho de que la ciencia se va autocorrigiendo y de que no existan verdades grabadas con fuego. Es normal, pero la ciencia es la mejor forma que tenemos de alcanzar conocimiento. Vamos avanzando en función de los nuevos resultados que se van obteniendo. Inferir que debido a este sistema de revisión no sabemos nada es un gran error. Aunque hay grandes cuestiones no contestadas aún, la mayoría de las revisiones que se realizan son pequeñas correcciones a conocimientos ya adquiridos. Y la demostración más clara que tenemos de que la ciencia funciona la aporta los inventos y las predicciones: basta mirar a nuestro alrededor y contemplar la tecnología desarrollada en base a los conocimientos adquiridos, basta contemplar la cantidad de predicciones que se cumplen a diario confirmando así que la base teórica de las reglas empleadas en dicha predicción son correcta. Como corriente alternativa nos mostráis múltiples ocurrencias alternativas basadas en humo, que jamás han demostrado nada de lo que postulan, de las que no se ha extraído ninguna invención útil ni ha realizado ninguna predicción que haya tenido una tasa de aciertos mayor que la de adivinar el premio gordo de la lotería.

6. Ciencia y religión no se basan en creencias. Los que no entendéis cómo funciona la ciencia podéis pensar que ésta se basa en creencias, pero no es así (ni lo será por mucho que lo repitáis). La ciencia se basa en el establecimiento de hipótesis que han de ser certificadas de alguna forma para ser tenidas en consideración. Las hipótesis son testada de diferentes formas, y si fallan son eliminadas. Si pasan las pruebas tendrán que ser reanalizadas de nuevo en diferentes condiciones, para ver si se transforman en teorías (ver punto 8). Se puede pensar que una hipótesis es equivalente a una creencia, pero no es así. Si bien es cierto que las hipótesis aún no se sustentan en evidencias claras que las avalen, suelen estar apoyadas en datos y observaciones que le dan un marco teórico en el que ampararse. Sólo cuando acumulan muchas evidencias a su favor son tenidas en cuenta, mientras eso no ocurra, el que diseña la hipótesis no suele proclamar la validez de la misma; como mucho puede pedir ayuda para la confirmación/refutación. Todo este marco es inexistente en las religiones, éstas se amparan en creencias que jamás serán sometidas a escrutinio (hacer eso podría ser peligroso para la integridad de quien lo hace), se pasan de generación en generación como dogma y son invariables en el tiempo (al menos hasta que esa religión es extinguida y sustituida por otra).

7. Cualquier idea no es respetable. Lo siento, pero es así. A cualquiera se le puede pedir que respete a las personas, pero a nadie se le debería exigir que respete una idea, simplemente porque hay ideas que no son respetables. Por ejemplo hay ideas racistas, homófobas, misóginas, que van contra la libertad individual, contra la libertad de culto… Esas ideas no se pueden respetar, por tanto hay que dejar de lado esa corriente “políticamente correcta” del siglo XXI y dejar bien claro que hay ideas que no tienen cabida en una sociedad basada en el respeto de los derechos humanos.

8. Que a ti te funcione es irrelevante para construir una generalidad y que haya empresas malvadas no certifica la validez de lo que se opone a ellas. Dos por uno. Y los pongo juntos porque sueles usar ambos argumentos en el mismo comentario. Tu pócima favorita no se debe usar porque a ti te funcione o porque las grandes empresas del ramo se hayan confabulado para que no prospere, sino porque haya demostrado su eficacia de forma objetiva, tras una serie de análisis verificables por todo el que tenga curiosidad en hacerlo. Que algo le funcione a una persona que no conocemos de nada no implica ni de lejos que esa pócima funcione, si fuera así no habría que hacer esos costosos ensayos clínicos, bastaría con creer al inventor y cruzar los dedos cuando tomamos la pócima. Y ampararse en el turbio negocio de las multinacionales para asegurar la eficacia de su pócima es mezclar churrar con merinas; no es un argumento que sirva para confirmar nada. Me recuerda lo que decían algunos fabricantes de bebidas de cola sobre la Coca-Cola: “mi bebida es igual de buena, lo que pasa es que la propaganda y la forma de actuar de Coca-Cola impide que ésta triunfe”. Bastó probar esas amargas gaseosas para comprobar cómo las acusaciones hacia el gigante de la Cola eran infundadas. Y con tu pócima favorita también se echa de menos la demostración de la eficacia más allá de las acusaciones.

9. En ciencia una teoría es algo importante. Efectivamente, es algo que deberías aprender, sobre todo después de haberlo repetido tantas veces. La evolución o la gravedad “no son sólo una teoría”, son teorías científicas. Espero que leas este artículo, y que entiendas la diferencia, pero algo me dice que ni siquiera pincharás en el enlace.

10. La ortografía no es un capricho. Si ya sé, ya sé, cualquiera puede cometer un error e introducir una errata. Pero escribir un error (o más) por línea, no usar signos de puntuación, ni comas (algo que produce asfixia mental al leerlo) y destrozar la lengua castellana cada vez que escribes hacen dudar de tus entendederas. Este es uno de los peligros actuales de Internet: es verdad que puedes encontrar sesudos y bien razonados comentarios, dignos de admiración y debate; pero a la vez encuentras comentarios dolorosos (a los ojos), llenos de errores lógicos y de información falaz que piden el máximo respeto a sus ideas. Esto rara vez ocurre en un debate cara a cara, cuando te encuentras a alguien así te das media vuelta y hasta otra, pero en Internet lo escrito permanece y la respuesta se hace necesaria. En esos casos me pregunto si una persona que apenas puede escribir su nombre sin cometer errores ortográficos podrá entender lo que significan términos como misógino o termonuclear. En un debate en directo sólo me aportarás lo que tus conocimientos aprendidos te dicten, pero en Internet recurres a copiar y pegar información de páginas que comulgan con tu ideología. Así me he encontrado con frases del tipo: “aver, bamos aver, el Western-blot no sirbe para lo que me cuentas” Cuando te encuentras algo así (que es más abundante de lo que crees), da mucha pereza seguir, es como aguantar el discurso de una persona que no ha conducido un coche en su vida sobre cómo debe tomar las curvas Fernando Alonso para que no se le escape Vettel en las primeras vueltas.

 

Créditos para: http://lacienciaysusdemonios.com/2013/12/27/diez-cosas-que-debes-aprender-antes-de-participar-en-un-blog-de-divulgacion-cientifica/  

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